Escoger el alambre adecuado para montar una joya, siempre requiere de experiencia y creatividad, por esta razón, te damos las características de este material indispensable en la tarea de un joyero.


El alambre tiene dos características.

 

Calibre: se refiere al grosor que va desde el 14 al 30, a menor número de calibre es mayor el grosor del alambre.


 

Dureza: es la resistencia del alambre a la hora de trabajarlo y se clasifica en duro, semiduro y blando. Dependiendo de la joyería a diseñar se escogerá la dureza.


 

Existen distintos tipos de alambre y su uso depende de la joya que se esté creando y son las siguientes:


 

Alambre de metales preciosos: resalta a las piedras preciosas y se usa comúnmente en brazaletes y pulseras.


 

Alambre chapado en oro y plata: dan un toque elegante y distintivo a las piezas, con la ventaja de que son maleables y nobles en su uso, pero se debe tener cuidado al manipular este tipo de alambre con las pinzas, porque podría desprenderse el chapado.


 

Alambre de memoria: es llamado así porque regresa a su forma original de cuando fue fabricado, es una de las mejores opciones para diseñar brazaletes y pulseras.

 


Alambre de cobre: tiene la característica de ser inoxidable y de larga duración, perfecto para diversos tipos de engarces por su maleabilidad. Se puede encontrar en acabados dorado y plateado.